La infanta Sofía está terminando su primer año en Forward College, en Lisboa, y, por lo que se sabe, le está yendo muy bien. La institución se rige por los estándares académicos de la London School of Economics, por lo que no se trata precisamente de una universidad de bajo perfil.

Según fuentes cercanas a la universidad, hay tres áreas en las que la infanta ha encontrado su lugar con mayor claridad, y en conjunto, estas conforman un perfil académico bastante coherente con lo que se espera de una figura institucional de su generación.
Su primera gran pasión es la micro y la macroeconomía aplicadas a los problemas globales. No como teoría abstracta, sino como una herramienta para comprender cómo las fluctuaciones económicas están vinculadas a los desafíos sociales y climáticos actuales.
También destaca en francés y alemán, idiomas que practica a diario en un campus con una fuerte presencia internacional. Para alguien que ya lleva el multilingüismo en el ADN familiar, es lógico que este sea un campo en el que prospere.
Y luego está algo que dice mucho sobre su estilo de aprendizaje: su afinidad por el trabajo en grupo.
Forward College está profundamente comprometido con el aprendizaje colaborativo y el debate activo, priorizando este enfoque sobre las clases magistrales tradicionales, y Sofía se integra perfectamente en esta dinámica. Según las mismas fuentes, las simulaciones de negociación son una de las actividades donde su facilidad se hace más evidente.

En esta recta final del curso, también ha profundizado en Ciencias Políticas y Filosofía Moral, completando así un currículo notablemente sólido para su primer año.
Curiosamente, la economía, los idiomas y el pensamiento crítico no son una combinación casual. Es precisamente la base que se necesita para desenvolverse en foros internacionales, pronunciar discursos significativos y comprender el mundo más allá del protocolo formal.
Aunque la pequeña Sofía aún está en su primer año, su trayectoria académica ya apunta en una dirección clara.





