Este sábado 30 de mayo, la princesa Leonor retoma sus funciones oficiales tras meses de casi total ausencia en actos públicos.

La heredera al trono hizo su última aparición oficial en enero y, desde entonces, se ha dedicado por completo a su formación militar en San Javier, Murcia, prácticamente sin interrupciones.
El escenario elegido para su regreso no es un evento cualquiera: se trata del Día de las Fuerzas Armadas en Vigo, y será su primera vez en esta celebración. Para una heredera que ha pasado tres años inmersa en la formación militar, presidir este desfile junto a sus padres, los reyes Felipe y Letizia, tiene un claro y significativo significado simbólico.

El desfile recorrerá la Avenida de Samil, comenzando en la intersección con la Avenida de la Constitución y finalizando en la Rúa do Río. Contará con la participación de 3.746 miembros de la Guardia Real, el Ejército, la Marina, el Ejército del Aire y del Espacio, la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El lugar elegido tiene un gran valor simbólico para Leonor. El año pasado, residió en Marín, donde completó su formación naval y estrechó sus lazos con Galicia. Su debut en un acto militar de esta envergadura en la misma región se interpreta como un gesto de reconocimiento a ese periodo.

La infanta Sofía, por su parte, no estará presente. La Casa Real ha limitado su participación por el momento, ya que continúa sus estudios en el extranjero.
Leonor se encuentra cerca de finalizar el periodo de formación más exigente que haya afrontado un heredero al trono en la historia reciente de España. No se trata de un simple regreso. Es una clara muestra de su nivel de preparación y de sus aspiraciones.





